CORREO DEL SUR, SUCRE.- Las aerolíneas BOA, Amaszonas, Transporte
Aéreo Militar y otras pequeñas aeronaves militares hicieron viajes
especiales a la ciudad de Sucre con motivo de la apertura provisional
del nuevo aeropuerto.
El aeropuerto de Alcantarí recibió anoche por primera vez a siete
vuelos nocturnos, en lo que constituye un hecho trascendental para la
historia de las comunicaciones aéreas en la ciudad de Sucre.
Casi cuatro décadas después de que el actual, Juana Azurduy de
Padilla, ingresara en servicio (lo hizo en agosto de 1975), el nuevo
aeródromo ubicado a 30 kilómetros de la Capital fue escenario del
aterrizaje de seis aeronaves, tres comerciales y tres militares, además
del avión presidencial que trajo al presidente Evo Morales, quien se
encargó de encabezar la ceremonia oficial.
En su discurso, el Jefe de Estado aclaró expresamente que no se
trataba de una inauguración oficial –la misma que vendrá en próximos
días, según dijo– sino de la “última prueba” de la infraestructura antes
de entrar formalmente en servicio.
Antes, una considerable cantidad de público se dio cita en la moderna
terminal, la misma que se encuentra casi concluida, y a la que faltan
solamente algunos detalles menores, como los accesos, trabajos
complementarios y principalmente los estacionamientos para vehículos.
“No es una inauguración, sino una última inspección a la obra”, dijo
previamente Morales quien fue apoyado en la ocasión por un nutrido grupo
de militantes del MAS, principalmente funcionarios de instituciones
públicas, que se dieron cita al lugar.
El Mandatario recordó que Chuquisaca cuenta ahora con un aeropuerto
que estará operable las 24 horas, constituyéndose éste en un anhelo
acariciado desde hace cuatro décadas.
Morales recordó también el proceso que tuvo que pasar el proyecto,
tanto en el financiamiento (aproximadamente 40 millones de dólares),
como el de saneamiento de los terrenos donde se encuentra actualmente
emplazada la nueva pista.
“Bolivia se integra poco a poco. Construimos aeropuertos, caminos,
dobles vías (mejoramos) el transporte fluvial y también satelital”, se
congratuló Morales en el acto de anoche en Alcantarí.
El Presidente tuvo también algunas palabras de reprimenda para las
empresas que tuvieron a su cargo la construcción de la obra, pues señaló
que las mismas no cumplieron con los plazos establecidos en el
contrato.
“Asumiremos la responsabilidad para que esos contratos se cumplan”,
aseguró Morales durante el acto que estuvo matizado con la simbólica
presencia de un grupo de bailarines yamparas, quienes interpretaron la
conocida danza del Pujllay, declarada Patrimonio por la UNESCO.
Previamente, Morales recordó que el reelecto gobernador Esteban
Urquizu fue quien agilizó el proceso de saneamiento de los terrenos
donde ahora se encuentra el nuevo aeropuerto de la Capital.
Por su parte, el gobernador Jaime Cárdenas tuvo palabras de
congratulación y dijo que la ocasión era un inigualable homenaje a los
206 años de la Revolución de Mayo.
Cárdenas, dejará el cargo próximamente para entregar el mando departamental al reelecto Esteban Urquizu.
Mientras, el ministro de Obras Públicas, Milton Claros, destacó que
el nuevo aeropuerto ahora será operable “las 24 horas del día” y señaló
que anoche se hizo una primera prueba con el arribo de siete aeronaves.
El Ministro recordó que el aeropuerto internacional de Alcantarí tuvo
un costo de 365 millones de bolivianos, una plataforma construida sobre
20.000 metros cuadrados y que la pista tiene un largo de 3.600 metros,
con un ancho de 150 metros.
ANHELO REGIONAL
La construcción de un nuevo aeropuerto para la ciudad de Sucre fue uno
de los proyectos de impacto largamente acariciados por la ciudadanía.
El mismo tiene su origen, principalmente, en las dificultades
operativas que presenta el Juana Azurduy de Padilla, construido a
mediados de la década de los setenta e inaugurado oficialmente con
motivo de las celebraciones del Sesquicentenario de fundación de la
República.
Ese aeropuerto, todavía en pleno funcionamiento, presenta grandes
limitaciones para operar sobre todo en días de clima adverso, pues su
posición geográfica constituye una gran dificultad para las operaciones
aéreas. Además, la falta de iluminación hace que el número de horas
disponibles sea una de las mayores limitaciones.
Intenso tráfico vehicular obliga a una doble vía
El tiempo de viaje entre Sucre y Alcantarí es de aproximadamente 35 minutos en condiciones normales.
Sin embargo, el intenso tráfico vehicular y la excesiva demora en el
cobro de los peajes podría llevar hasta 45 y 50 minutos de promedio, los
cuales podrían prolongarse aún más en función del flujo vehicular.
Anoche, más de un camión lento demoró la fila de autos en la subida a
Yamparáez, provocando un sinnúmero de maniobras arriesgadas por parte
de los presurosos conductores.
El acceso principal al aeropuerto, que se encuentra en plena
ejecución (toda la obra tiene un avance del 90%), se convertirá en una
de las avenidas de doble vía más amplias construidas en el
Departamentol.
Desde el cruce de la ruta troncal hacia Yamparáez se deben recorrer 5
kilómetros, que es la misma distancia que separa el centro de Sucre del
actual aeropuerto.
En un futuro inmediato, se deberá construir una ruta de doble vía para
asi reducir el riesgo que implica la circulación en un camino estrecho.
Fuente: http://www.consuladodebolivia.com.ar/