![]() |
El destacado científico social estuvo en Bogotá y Medellín, donde cumplió una serie de compromisos académicos. Allí mostró un panorama de los medios.
BOGOTÁ - Telesur
“Ante el derrumbe de los partidos corruptos de derecha que ya no tienen apoyo popular en varios países latinoamericanos, los grandes medios que están en manos del establecimiento han asumido el papel de oposición y desestabilización política”, señala Ignacio Ramonet en una reciente entrevista difundida por Telesur.
El prestigioso analista y comunicólogo dirigió un dinámico conversatorio en el Observatorio Sociopolítico Latinoamericano de la Universidad Piloto de Bogotá. Allí sostuvo que los “latifundios mediáticos” privados en Latinoamérica que concentran canales de televisión, estaciones de radio, periódicos y revistas privadas han declarado una guerra a muerte a los gobiernos progresistas de la región debido a que en su lucha por pagar la deuda social mediante un Estado redistributivo pretenden desconcentrar el poder de la palabra impulsando una información pluralista que afecta a sus intereses corporativos.
En la actualidad, explica, “los medios de comunicación se utilizan como arma de combate y su propósito es el de defender sus intereses de casta. Ya no actúan como medios, sino como auténticos partidos políticos. Si en antaño se exigía la reforma agraria porque la tierra era un elemento de poder, ahora se hace necesario una reforma a la concentración de los medios, los denominados latifundios mediáticos”, por cuanto que de “la calidad de la información depende la calidad de la democracia. No puede haber opinión pública si no hay medios de masas”, afirmó el científico social.
Lo paradójico, explica Ramonet, es que por buscar ampliar la oferta informativa a través del fortalecimiento de canales públicos, los grandes dueños de los monopolios mediáticos que quieren seguir conservando su privilegio no sólo distorsionan la realidad, sino que aducen que dichos gobiernos están atentando contra la libertad de prensa.
El experto recalca que de lo que se trata es que haya más libertad de expresión mediante la pluralidad y diversidad de expresión.
La canalla mediática en América Latina defiende a rabiar sus intereses corporativos mediante estrategias de desprestigio contra los gobiernos progresistas, hasta tal punto que logró dar un golpe de Estado como el de Venezuela en abril de 2002, cuando fue derrocado por 48 horas el presidente Hugo Chávez, simultáneamente se ha convertido en partido político, explica Ramonet.
Desestabilizadores
En papel desestabilizador de los procesos progresistas se observa no sólo en Venezuela sino en Honduras y Paraguay, donde contribuyeron a tumbar a los presidentes José Manuel Zelaya, en junio de 2009, y Fernando Lugo, en 2012, respectivamente. En Ecuador alentó el derrocamiento de Rafael Correa en septiembre de 2010, y actualmente en Argentina, en que el Grupo Clarín y el ultraconservador diario La Nación buscan torpedear por todos los flancos a la mandataria Fernández de Kirchner.
No obstante la guerra mediática contra los líderes de izquierda y progresistas de la región, Ramonet resalta que paulatinamente varios países latinoamericanos están implementando legislaciones que permitan la pluralidad de la información, lo que como es obvio posibilita la diversidad de miradas y voces sobre la realidad.
En ese sentido hace un comparativo con lo que ocurre en Europa, donde los Estados desarrollan canales de comunicación pública, cuyo trabajo responsable y profesional han posicionado a emisoras como la BBC de Londres, RTVE de España, Deutsche Welle de Alemania, la RAI de Italia, radio Francia, entre otras, al tiempo que el sector privado explota como negocio sus propios medios.
Defensa de la pluralidad
No sería justo, afirma Ramonet, que el Estado sólo manejara la totalidad de los medios de comunicación, por el contrario, lo es necesario y lo importante es la diversidad. “Hay que defender la pluralidad informativa, pero infortunadamente en América Latina se oponen los privados porque tienen concentrado todo el pastel comunicacional y publicitario”. De allí, colige, es imperativo desarrollar los canales públicos y el sector comunitario, dándoles espacios radioeléctricos y brindándoles financiación.
Sin embargo, reitera que es precisamente la búsqueda de pluralidad informativa por parte de varios mandatarios latinoamericanos lo que ha creado irritación en los monopolios mediáticos que están viendo perder su exclusividad, y por esta razón la han emprendido contra los gobiernos que están tocando directamente sus plutocráticos intereses.
Finalmente, se refirió a la realidad sociopolítica de Europa y dijo que lo que se está presenciando en la actualidad es la destrucción del estado de bienestar, en buena medida responsabilidad de la socialdemocracia que perdió su esencia ideológica y se convirtió en social-liberalismo. Los casos paradigmáticos, dijo Ramonet, son los de José Luis Rodríguez Zapatero en España, George Papandreou en Grecia y José Sócrates en Portugal, quienes siendo líderes de partidos que se decían socialistas terminaron defraudando a sus electores porque impulsaron paquetazos neoliberales en contra de las condiciones de vida de los habitantes de estos países.
En buena hora, comenta, han aparecido sectores de izquierda como Syriza en Grecia, el Partido de Izquierda que lidera Jean-Luc Mélenchon en Francia, o unos frentes amplios de agrupaciones progresistas que se inspiran en los procesos políticos que se dan en América Latina, en el sentido de revertir el modelo neoliberal para que el Estado recobre su papel de proteger a los más débiles.
Los medios tradicionales en crisis
Las posibilidades que ofrecen no sólo Internet sino la computadora, el celular, el iPad, las cámaras digitales, etc., para procesar información han producido la crisis de los medios tradicionales, sostiene el director de la versión española de Le Monde Diplomatique. Por ello no duda en aseverar que “la democratización de la información es relativamente posible” gracias a estas tecnologías que han permitido la irrupción de medios alternativos, pero asimismo es evidente que “el modelo tradicional de los medios está en crisis, y eso que la revolución en Internet apenas está empezando”.
Ramonet explica que esta crisis se refleja en tres aspectos: la mayor parte de los medios de prensa escritos están perdiendo dinero, están ganando menos o están en quiebra. Puso como ejemplo el hecho de que en Estados Unidos más de 120 periódicos en los últimos años han cerrado y 35 mil periodistas han perdido su trabajo. O el caso de El País de España, adquirido recientemente por el fondo financiero Liberty, que acaba de despedir a 129 trabajadores. Incluso, afirmó que “nadie puede asegurar que la CNN pueda llegar al final del próximo año”.
